Tratamiento Hidratante

Para comprender el proceso de hidratación cutánea y cómo mejorarlo, nos centraremos en cómo se distribuye el agua en la piel. Se encuentra en dos formas: movilizable y no movilizable. El agua movilizable se halla fuertemente unida a estructuras biológicas (por ejemplo las células) y no depende de la hidratación de la capa córnea salvo que ante la falta dramática de agua tiene prioridad sobre el agua movilizable que si tiene que ver con la hidratación cutánea. Esta agua que procede de capas interiores de la piel, en este caso de la dermis que es la gran reserva, es capaz de movilizarse por la piel gracias a la unión con coloides hidrófilos lo que le permite circular desde dentro hacia fuera. Cuando llega a la parte exterior se evapora por lo que en situaciones normales será remplazada por agua procedente del interior constantemente.

Teniendo en cuenta que la cantidad de agua que contiene la piel varia poco con la edad (en un bebé es de 80% del total de la piel y en un anciano es de un 60%) el problema está en la circulación del agua y en la fijación a nivel de la capa córnea. Por términos generales una persona con un flujo de agua de 8 a 10 grs/m2/hora está bien hidratada, pero cuando el flujo es menor a 3 grs/m2/hora la piel está insuficientemente hidratada por lo que aparece un stratum corneum seco. Por eso un buen tratamiento hidratante debe tocar los siguientes aspectos:

• La capacidad de fijar agua a nivel superficial.

• Intentar compensar difusión (salida de agua) con la evaporación (pérdida de agua).

• Que el flujo (aunque variable en cada individuo) sea el correcto para mantener hidratada la piel.

Tratamiento de hidratación

Paso 1: Retirar la capa córnea para hacer más efectivo nuestro tratamiento.

¿Cómo lo haremos? Mediante un ligero masaje con la limpiadora peeling que gracias a sus partículas de polietileno (más regulares que las de almendra o hueso de meocotón) nos proporcionara permeabilidad y un ligero poder de detergencia. Si la piel no tiene una capa córnea gruesa nos bastará con esta acción, pero si por el contrario esta capara es gruesa deberemos utilizar un producto más potente como el peeling de AHA. Este producto con ácido glicólico, láctico, tartárico, málico y cítrico se aplicará en el rostro en una pequeña cantidad extendiéndolo con los dedos. Su presentación en gel nos ayudará a no introducirlo en ojos y mucosa. Lo dejaremos actuar hasta un máximo de 20 minutos dependiendo de la piel a tratar y una vez transcurrido en tiempo lo retiraremos con agua. Este producto está tamponado por lo que su Ph es estable.

Paso 2: Tonificar la piel activándola como preparación al tratamiento además de reequilibrar el Ph cutáneo.

¿Cómo lo haremos? Aplicaremos tónico vegetal en unos discos de algodón para deslizarlos por el rostro con masajes circulares. Sus principales componentes son la manzanilla rica en flavonoides muy descongestivos y vitaminas del grupo B que protegen la piel. Esto nos permitirá poner a punto la piel para el tratamiento.

Paso 3: Reparar el cemento lipídico que mantiene la cohesión de los corneocitos que permiten mantener una permeabilidad baja pero efectiva.

¿Cómo lo haremos? Utilizando una mezcla de aceite de jojoba y aceite de rosa mosqueta. Estos aceites son ricos en ceramidas el primero y ácidos grasos esenciales el segundo. Las ceramidas cono sustancias tienen la particularidad de organizarse en forma de estructuras lamclares idénticas a la estructura de la membrana celular, lo que le permite incorporarse fácilmente al cemento intercelular para reforzarlo. Y por otro lado los ácidos grasos esenciales que son fundamentales para mantener la permeabilidad controlada y bien cohesionado el cemento lipídico, además está demostrado que su carencia provoca una piel áspera y seca así como algún tipo de ictiosis. Por eso la mezcla de ceramidas y ácidos grasos esenciales a falta de colesterol (presente en el sebo humano), reproduce de forma casi idéntica el cemento intracelular.

Utilizaremos una mezcla a partes iguales de ambos aceites para aplicarlos en una pequeña cantidad mediante un ligero masaje circular. Dejaremos reposar por unos minutos hasta su total absorción.

Paso 4: Restituir el stratum córneo para su correcto funcionamiento.

¿Cómo lo haremos? Los corneocitos cuyo principal componente es la queratina está unida en su interior a otras sustancias principalmente al factor de hidratación naturas (NMF). Esta unión se produce dentro de la célula por lo que es importante al aplicar el NMF lo hagamos llegar al sitio correcto mediante una ligera ayuda. El NMF está compuesto principalmente por ácido pilorridocarboxílico, urea, lactatos, sales minerales, azúcares, etc. Y su principal objetivo es retener agua en el proceso de difusión en las capas celulares interiores. Prepararemos una mascarilla de alginatos de alga laminaria, mascarilla ideal por ser porosa a diferencia de las tradicionales plásticas lo que nos ayudará a hacer penetrar el principio activo por ósmosis. Usaremos por término medio polvo de alginato al que agregaremos factor hidratante de agua mineral, batiendo la mezcla enérgicamente hasta la total disolución para proceder a aplicarla. La dejaremos actuar hasta que polimerice.

Paso 5: Restituir la capa hidrolipídica.

¿Cómo lo haremos? Terminando con un masaje con crema superhidratante ideal para recuperar el Ph ácido propio de la piel además de incorporar azúcares que por su alto peso molecular se quedarán en la superficie reteniendo agua.