Cirugía Intima

Es la cirugía que se realiza para rejuvenecer y embellecer las zonas íntimas.

Es una cirugía de moda, muy demandada, el objetivo de esta intervención es devolver la elasticidad y simetría a los genitales femeninos externos, mejorando notablemente su estética.

labioplastia

La labioplastia consiste en la reducción de los labios menores y/o mayores que por razones congénitas (de nacimiento) o por otro tipo de problemas están hipertrofiados, se han 'caído' o son asimétricos, lo que da lugar a molestias y a una incidencia mayor de infecciones. El caso más común es la hipertrofia de labios menores. El tejido sobrante, además de resultar visualmente poco atractivo, suele molestar a la hora de realizar el coito. La intervención consiste en devolverles el tamaño anterior.

Clitoplastia

La clitoplastia se suele realizar cuando existe una hipertrofia del clítoris que produce malestar. Generalmente se debe a un desequilibrio hormonal entre estrógenos y testosterona, y puede llevar asociado un aumento de vello. El caso es frecuente en transexualidad de mujer a hombre, y por al consumo de anabolizantes. El tratamiento consiste en esconderlo, realizando un pequeño corte alrededor de la corona y plegándolo como un telescopio.

Liposucción de pubis

La liposucción de pubis o reducción del tejido adiposo del monte de Venus está indicada para mujeres que tienen un exceso de grasa en esa zona. La intervención consiste en realizar una pequeña lipoescultura.

Estrechamiento vaginal

El estrechamiento vaginal suele realizarse en mujeres que tras múltiples partos sufren un ensanchamiento o un desplazamiento de la cavidad, que puede provocar molestias y relaciones íntimas insatisfactorias. Se realiza una reducción del músculo de la vagina para mejorar el tono muscular y la elasticidad.

Eliminación de arrugas con láser CO2

El procedimiento de rejuvenecimiento facial con Láser de CO2 consiste en la aplicación del mismo sobre la piel con el objeto de exfoliar las capas más externas, proporcionando la consiguiente mejora y como medida correctora para las arrugas faciales.

Además, el aumento de temperatura en las capas profundas de la dermis produce una proliferación de las fibras de colágeno que aumenta el espesor de la piel y por tanto la hace más tersa y más joven.

La precisión del láser permite un control casi absoluto del todo el proceso de exfoliación cutánea, lo que supone una gran eficiencia y, por lo tanto resultados óptimos.

El rejuvenecimiento facial con Láser de CO2 es aplicable tanto a las arrugas finas y moderadas como a las más profundas. Las primeras desaparecen por completo y las segundas mejoran ostensiblemente. Los resultados son satisfactorios en la mayoría de los casos, aunque los más frecuentes son el peribucal, periocular y panfacial. En cualquier caso, es el cirujano quien ha de determinar si un paciente es indicado o no para recibir este tipo de tratamiento ya que esto puede variar en función de su tipo de piel, la edad o sus antecedentes clínicos.

Por regla general, con una sesión suele ser suficiente para obtener el resultado deseado. La intervención se realiza bajo anestesia local y sedación y su duración es variable en función de la zona a tratar, pero en ningún caso se dilata más de una hora.

Después de la realización del láser CO2 se precisan entre 5-10 días hasta la aparición de la nueva piel, período en que puede ser necesario estar con apósitos especiales en la zona.

Tras la intervención, aparecerá un eritema o rojez que normalmente desaparecerá transcurridos unos 3 meses desde la intervención, aunque el paciente podrá volver a su vida normal transcurridas 2 ó 3 semanas, dependiendo de la extensión de la zona intervenida.

Asimismo, el paciente deberá aplicarse unas cremas específicas y protegerse del sol al menos durante los 3 meses posteriores a la intervención, con cremas con factor de protección total.